esta é unha historia para as mulleres buseranas

esta, como outros milleiros de historias, é unha historia que ten que ser contada e que debemos coñecer, é a historia dunha muller anónima e que narra a súa vida cotiá.

cando estudei na facultade de historia o pouco xa me din conta de que a historia non era o que eu romanticamente me imaxinaba, poucas veces se narraban as historias cotiás e para min máis auténticas e poucas veces se contaba a historia das mulleres e menos aínda a historia era narrada por mulleres, foi o primeiro desencanto que vivín coa licenciatura de historia. tamén teño que dicir que sempre tiven a cabeza nun mundo romántico e pouco achegado a realidade e eu cando me matriculei na carreira pensaba que esa licenciatura sería un compendio de historias contadas e narradas por profesores e profesoras cunha oratoria exquisita e entusiasmados de ensinar aquelas historias que eles descubrían investigando horas e horas na fermosa biblioteca da facultade de historia, ja! por iso o pouco para min xa era máis interesante acudir o momo a ver monólogos de Carlos blanco e outros contacontos galegos que ir a clase a escoitar “misa”.

Pero non quero despistarvos, hoxe quero contar a historia de Hannah, por que inspiroume para facer este traballo, a miña particular colcha con 2000 corazóns de papel para agasallar a Asociación Buseranas da Costa da Morte, agasallo polos seus 15 anos de loita para defender a vida e a historia cotiá das mulleres da nosa comarca, 15 anos de corazón de mulleres auténticas.

Este é o meu traballo nesta manta, o proceso, aínda queda pero hoxe mentres traballo nela quero contarvos esta historia dunha muller, unha das miles

xa mañá as 20.30 na praza 8 de marzo no Concello de Cee, abrigaremos ca manta e cunha aperta enorme e compartida a escultura que homenaxea a tódalas mulleres.

El 31 de diciembre de 1839, en el condado de McDowell, Carolina del Norte, se celebró la boda de Margaret Ruth Logan y Thomas Young Greenlee. Los padres de la novia, John y Rebecca Logan, les dieron de regalo un niño y una niña de doce años: Hannah y Pharoah. La niña fue criada doméstica y el niño herrero. Ambos tomaron el apellido de su nuevo amo, se casaron y tuvieron una hija llamada Emm. Sabemos muy poco acerca de ellos, excepto que Hannah empezó a confeccionar la maravillosa colcha que se reproduce aquí en la década de 1880 y que su hija la terminó en 1896, tiempo después de la muerte de su madre. Liberada después de la guerra, Hannah tal vez continuó haciendo el mismo trabajo que antes: cocina, limpieza y costura. Quizá su intención fue vender la colcha o darla a sus antiguos amos, porque esa familia conservó la colcha y más tarde la donó a la Historic Carson House de Carolina del Norte. Esta colcha es muy distinta de las que se confeccionaban durante del periodo colonial, cuando eran un lujo exclusivo de los hogares acaudalados, donde las mujeres tenían tiempo para realizar laboriosos trabajos de costura. Por ejemplo, en las colchas coloniales, el extremo superior era una pieza única decorada sólo con el diseño de las puntadas. Otras tenían aplicaciones de flores y otros motivos que se recortaban de telas importadas costosas, para coserlas al extremo superior de la colcha. La colcha de Hannah Greenlee está confeccionada con retazos irregulares, algunos de fabricación casera. Los fragmentos de tela están unidos conforme al diseño conocido como colcha alocada (Crazy Quilt), desarrollado en la Inglaterra victoriana y muy popular en EE. UU. en la segunda mitad del siglo XIX. Muchas de las primeras colchas alocadas se confeccionaron con telas lujosas, como seda, terciopelo y satén. El diseño al azar es una manera flexible y económica de hacer una colcha porque permite usar retazos de cualquier forma y tamaño. El diseño puede aplicarse a toda la tela o, como en el caso de la colcha de Greenlee, a cuadrados individuales que se combinan entre sí en una cuadrícula. Como el cuadriculado pone un poco de orden al caos de formas y colores, este tipo de colcha se conoce con el nombre de alocado contenido (Contained Crazy). En la colcha de Hannah Greenlee, numerosos retazos se unen en diseños escalonados que se inclinan a capricho. Estas franjas de colores empalmadas unas sobre otras evocan un textil tradicional de Ghana y Costa de Marfil llamado kente, en el que se empalman tiras finas de distinto color y diseño para formar una tela más grande. Muchos estudiosos creen que algunos elementos de esta tradición africana, perduran en muchas colchas confeccionadas por afroamericanas, sobre todo, la preferencia estética por la asimetría, la inventiva y los bloques de color brillante diseminados de manera irregular. Cada uno de los cuadrados de la colcha de Greenlee es una composición abstracta singular que cambia constantemente según de donde se mire. El diseño de las puntadas –que a veces sigue y a veces se aparta del contorno de los retazos– y el estampado de cada franja agregan una dimensión adicional al efecto de la pieza. Como en casi todas las colchas, la cubierta está unida a otras dos capas de tela con puntadas que atraviesan las tres capas para formar el acolchado. La capa inferior, llamada forro, puede ser lisa o decorada según si la colcha es o no reversible. Entre la cubierta y el forro está la capa de aislamiento: un relleno mullido o guata para atrapar bolsones de aire que hacen que la colcha sirva de abrigo. Con la invención de la desmotadora de algodón en 1793, la instalación de una fábrica textil en Waltham, Massachusetts en 1814, y el desarrollo de las máquinas hiladoras, abundaron las telas de algodón estampado, lo cual disminuyó su precio. En la década de 1840, las mujeres empezaron a comprar telas fabricadas comercialmente en vez de fabricar las telas ellas mismas. Los moldes de diseño para colchas empezaron a multiplicarse. Algunos se pasaban entre familiares y amigos, otros se imprimían en revistas para mujeres y otros se ordenaban por catálogo. Con la introducción de la máquina de coser en la segunda mitad de siglo XIX, la costura se hizo más rápida. Además de retazos de tela en buen estado, se guardaban restos de prendas significativas, como el vestido confeccionado para el primer día de clase o la camisa dominguera de papá, para hacer colchas cargadas de recuerdos personales.

Además de cuidar de sus siete hijos, criar pollos y cultivar verduras, Susan Noakes McCord se dio tiempo para confeccionar más de una docena de colchas. Muchas de las creaciones de esta granjera de McCordsville, Indiana, se basaban en diseños básicos que ella modificaba a su gusto. Esta colcha, como la de Greenlee, es del estilo Contained Crazy, pero en vez de franjas rectangulares usó triángulos de tela para formar ruedas irregulares. El diseño está basado en un molde llamado abanico de la abuela, en el que cada bloque uniforme tiene un abanico en la misma esquina. McCord hizo abanicos de distinto tamaño y los puso en las cuatro esquinas de casi todos los bloques, alineándolos para formar engranajes fracturados que giran en toda la superficie. Nada está quieto. Las ruedas intentan preservar su simetría mientras los aros que las rodean se desvían para girar con otros discos. Toda la pieza parece estremecerse con el zigzag de las puntadas. Los amish del Condado de Lancaster, Pensilvania, confeccionaron algunos de los ejemplos más destacados de este arte entre fines del siglo XIX y principios del siglo XX. Antes de la incorporación de materiales sintéticos hacia 1940, las colchas amish solían hacerse con lana fina y una guata delgada que permitía un trabajo de costura más delicado. Estas colchas tienen un promedio de nueve a once puntadas por pulgada, pero algunas tienen puntadas más pequeñas, entre dieciocho y veinte por pulgada (la mayoría de las colchas tienen seis a ocho puntadas por pulgada).

A historia está extraída da web http://picturingamerica.neh.gov/ e do documento  “LOS ESTADOS UNIDOS DE AMÉRICA A TRAVÉS DEL ARTE, ENSAYOS Y ACTIVIDADES”  Nesta ligazón ademáis atoparedes unha actividade didáctica para traballar co alumnado dende primaria ata secundaria, pero amaiores das preguntas e actividades que ns propoñen, eu vexo “chicha” neste texto para traballar a igualdade , non credes?

http://picturingamerica.neh.gov/downloads/pdfs/Resource_Guide/Spanish/Spanish_PA_Resource_Book_Chapter_10B.pdf